UNA MIRADA AL PIRINEO – MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ BESCÓS – Del 6 de junio al 10 de julio

Cartel de la exposición Una Mirada al Pirineo - Miguel Ángel Muñoz Bescós
Cartel de la exposición Una Mirada al Pirineo – Miguel Ángel Muñoz Bescós

UNA  MIRADA AL PIRINEO

Exposición fotográfica de Miguel Ángel Muñoz Bescós

Del 6 de junio al 10 de julio en La Casa de la Montaña

Avda. de Francia nº34 Jaca

Tras un periodo de descanso desde su última exposición, Miguel Ángel Muñoz Bescós vuelve a mirar al Pirineo, y a mostrarnos aquellos rincones a los que los  senderos le han conducido. Compuesta por casi treinta fotografías, y seis panorámicas, que constituyen un verdadero catálogo de la belleza pirenaica, la exposición UNA MIRADA AL PIRINEO podrá ser visitada desde el próximo jueves 6 de junio y hasta principios del mes de julio en La Casa de la Montaña (Avda. de Francia nº34 Jaca)

Muchos son los premios, exposiciones y publicaciones de sus imágenes en medios digitales e impresos, que abalan la trayectoria fotográfica de Miguel Ángel Muñoz Bescós, aunque él siente tanto orgullo por ellos como por las cimas y lugares alcanzados e inmortalizados en sus fotografías: el pico de La Madalena, La Raca, Collarada y el ibón de Ip, Foratata, o el ibón de Bernatuara son algunos ejemplos.

La exposición nos permite hacer un viaje por el Pirineo Aragonés a través de panorámicas, y fotografías que nos llevan desde el Valle de Oza hasta el de Ordesa y Monte Perdido, mostrándonos ibones y picos e invitando al visitante a recorrer fotográficamente esta mirada al Pirineo.

Las imágenes han sido captadas en todas las estaciones del año, desde las cimas alcanzadas por Miguel Ángel en sus paseos senderísticos,  en los que no solo se limita a caminar, sino a buscar el punto exacto desde el que obtener una fotografía, “no a primer golpe de vista sino desde un enfoque que pueda hacerla única”.

Ambos hobbies: senderismo y fotografía caminan paralelos; el primero constituye un hábito saludable con el que el autor se evade de la rutina diaria,  y el segundo; cámara en mano, le permite plasmar e inmortalizar esas imágenes fijadas en la cámara, las cimas alcanzadas, y las rutas recorridas en busca del paisaje perfecto.

Dentro de la exposición, a la fotografía de ibones se les reserva un papel importante, y es que, a diferencia de las montañas, que pueden ser contempladas desde infinitos lugares, la belleza de los ibones debe ser alcanzada, descubierta, y buscada, hasta llegar a un lugar concreto desde el que apreciar incluso con sorpresa, la gran variedad de tonalidades que nos ofrecen sus aguas y reflejos.